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jueves, enero 22, 2009

Relato Personal


Hola!!! Este mensaje (que transcribiré a continuación) se lo escribí a una compañera llamada Sonia ... como respuesta a su sorpresa de verme tan animado a pesar de mi condición de tartamudo.
Yo no soy especialista en tartamudez ... soy un modesto aprendiz de todo lo que me ocurre cuando hablo ... No propongo ningún método de cura ... sino que invito a transitar un largo camino: el camino de la aceptación de la tartamudez.
No hablamos mal ... simplemente somos tartamudos ... y ya bastante nos discriminan los de afuera ... por eso invito a que nosotros cuanto menos ... tratemos de aceptar y conocer lo que nos pasa ... La mía es una posición personal y política ... Soy consciente de que no es fácil aceptarse ... pero tampoco es imposible ... Y es falso que el que se acepta se aleja de la cura ... ya que si aún no se descubrió una cura general que nos incluya a todos nosotros ... ¿de qué cura nos alejaríamos buscando aceptarnos como tartamudos?
He pasado muchos años (sobre todo los de la adolescencia) haciéndome mucho problema por la tartamudez ... y dejando que la misma invada casi todos los aspectos de mi vida ... He llorado ... me he deprimido ... he insultado a mi padre en su propia cara diciéndole que yo era tartamudo por su culpa... He soportado bromas pesadas de compañeros, extraños, amigos ... Me he querido morir cuando alguna chica que me gustaba me miraba los labios de manera rara cuando no me salía una palabra ... He sentido que me invadía un inmenso terror en medio de clases en las que yo debía exponer alguna cosa ... He sufrido horrores el tener que presentarme ante mucha gente y tartamudear mi propio nombre ... No podía soportar escuchar la palabra tartamudo ... ni toleraba hablar con nadie de lo que me pasaba ... me daba horror ... bronca y vergüenza.
En un principio pensé que la tartamudez era algo psicológico ... luego comprobé que la tartamudez trae problemas psicológicos pero ella misma no es solo eso sino que tiene otros componentes biológicos y sociales.
Siempre fantaseé con la idea de que de un día para el otro no tartamudearía más ... Tuve sueños inolvidables en los cuáles yo hablaba sin esfuerzo y me sentía un Dios ... Se me había puesto en la cabeza que si yo no tartamudearía casi todas las cosas de mi vida serían mucho más fáciles y llevaderas. Con los años me di cuenta que ese razonamiento es falso ... y además incomprobable.
A los 25 años comencé una terapia psicológica ... con los años advertí que la tartamudez (al menos en mi caso personal) yo la utilizaba para victimizarme frente a muchos otros problemas (principalmente problemasfamiliares con mis padres y hermanos) ... y eso me fue llevando poco a poco a ubicar a la tartamudez en el lugar que le coresponde ... es decir ...como una característica más de mi persona ... que no es producto de mis problemas familiares ... y que tampoco me impide ser feliz y realizarse personalmente ... Fue muy aliviante saber que lo importante es lo que yo diga y sienta ... al margen de cómo pueda decirlo ante determinadas circunstancias ... Aunque cueste o dé vergüenza ... es preferible decir lo que uno siente aunque salga medio trabado ... qué no decir nada o tratar de decir otra cosa parecida sin tartamudear.
Desde siempre he sido una persona muy animada ... muy conversador ... muy curioso ... Utilicé esos recursos para conocer la tartamudez y poder empezar a decir en público "Yo soy tartamudo" ... Luego conocí un foro llamado Ttm-l ... leí miles de anécdotas sobre la tartamudez y me sorprendí de saber que había muchas otras personas que tenían padecimientos muy similares a los míos ... Descubrí la obra de un genio ... un hombre genial llamado Van Riper ... y conocí a estudiosos de la tartamudez que son compañeros a los cuáles leerlos es aprender una y otra vez.
Hace cosa de 4 o 5 años comenzó a importarme bastante poco ser tartamudo ...quiero decir que sería fantástico no tartamudear nunca más ... pero eso es bastante improbable ... entonces advertí que aceptándome y luego aceptando ante los demás que yo soy tartamudo ... los fantasmas pierden bastante efecto ... y las cosas se me hacen más descansadas ... ya que no utilizo demasiada fuerza en ocultarlo.
Desesperarse buscando la cura milagrosa puede llevar a una mejoría ... ¡pero CUIDADO! ... porque también te puede llevar a sentirte mucho peor si dicha mejoría no se produce ... dado que cómo aún no hay un método que permita que todos o la gran mayoría nos curemos ... los métodos que andan dando vueltas no necesariamente sirven para todos ... ni producen mejoras en todos los casos.
Es natural que una persona ofrezca con el corazón la receta que le hizo bien a ella misma y la quiera socializar para amenguar el dolor ajeno ... pero ya somos todos grandes y debemos tener la sapiencia y la responsabilidad de saber que al no haber "un método que sirva para todos" lo que es bueno para mí ... no necesariamente lo será para los otros.
De todas maneras creo que cada uno debe buscar y desandar su propio camino... La vida puede ir bien ... puede ir mal ... porque somos seres humanos y tenemos altibajos emotivos, económicos y sentimentales ... pero la tartamudez no tiene porque ser la culpable o la responsable de todo ello ... Al parecer la regla general parece estar en no esconderse y tratar de aceptar lo que nos pasa. Y para ello nada mejor que tratar de aprender qué es la tartamudez y cómo la viven quiénes también la padecen.
Si la tartamudez tiñe hasta el último de tus pensamientos y se transforma en un callejón sin salida ... del cuál uno solo añora salir desesperadamente... yo considero que hay que buscar ayuda inmediatamente ... Pero no para curarse de la tartamudez ... sino para conocerla ... investigarla ... y para ver por qué curioso mecanismo nosotros dejamos que la tartamudez empañe y complique toda nuestra existencia ... Uno mismo es mucho más que una persona que tartamudea ... La vida es grande ... inmensa ... hermosa ... y es un milagro el poder estar vivo y gozar de buena salud ... Es un milagro el amor ... que la gente se guste ... se sientan identificados unos con otros ... Y hay que cultivar el alma ... engrandecer el espíritu ... y templar los nervios ... para poder decir públicamente y sin ruborizarse ... Y sí ... yo soy tartamudo ... pero no por ello me voy a perder esta oportunidad única de vivir ... de conocer gente ... lugares ... de amar ... de dar a los otros ... y de que los otros comprendan mis sufrimientos y sepan lo que me pasa a mí ... y puedan darme el tiempo que yo necesito para decir esa palabrita que no me sale o para atender el teléfono.
Por supuesto que siempre habrá algún imbécil que se ría ... que se mofe ... que no quiera entender y se burle de vos ... Pero eso no te pasa por ser tartamudo ... créeme ... lo mismo ocurre con los gordos ... con los de baja estatura ... con los narigones ... con los bizcos ... con los sordos ... con los mancos ... con los que cojean al caminar ... Y también con gente que no tiene problemas físicos sino de otro tipo: son muy celosos ... son muy obsesivos ... son tercos ... son muy habladores ... son haraganes ... y muchas veces se transforman en el centro de las burlas ajenas ... Ocurre que cuando uno ubica la tartamudez por encima de todas las cosas ... cualquier broma o cualquier comentario destruyen el alma y el autoestima ... No se trata de alejarse de vínculos sociales ... sino de ubicar a la tartamudez en el lugar que le corresponde y no preocuparse demasiado por lo que digan los demás.
Esto es lo que ahora se me ocurre y puedo decirte con el corazón ... y en base a mi experiencia personal ... Soy a veces poco tartamudo ... a veces más ... depende del día ... la persona que tengo enfrente ... mi estado de ánimo ... y a veces quién sabe por qué ... Lo cierto es que cada vez lamento menos lo que me pasa ... quiero decir ... me preocupo menos y trato de ocuparme más ...
Compañera ... estoy a su disposición ... reciba un beso y un fuerte abrazo!!!!
Ruben Nigita (35 años. Sociólogo argentino y tartamudo)
Gracias Ruben por dar tu permiso para publicarlo,hermoso relato. Adelante , sin miedo.

sábado, noviembre 15, 2008

Soy Tartamuda


Ananda, quiere compartir con nosotros su poesía . Si alguien más quiere compartir , justiciasocialtartamudez.yahoo.es.

Qué bello el blog,
en el que anuncias,
te abres, denuncias,
enseñas tu vida.

Qué bello mirar al miedo,
de frente, a la cara,
hablar y reír,
reír y llorar.

Yo quisiera amar,
a todos los que sufren,
cada día estar ahí, dar,
sin esperar recibir.

Curar con amor,
con caricias, con besos,
con escucha, miradas,
sonrisas y anhelos.

Cuéntame cómo te sientes,
tengo tiempo, minutos, horas,
tengo toda la vida,
para escucharte, empieza ahora.

No ves que lo que nos duele,
me abrió los ojos un día,
a sentir tus heridas,
no sólo las mías.

Ese dolor, fue mi amigo,
me enseñó tantas cosas,
fue mi maestro, mi duelo.

Soy mujer, tartamudeo,
tengo 35 años,
y olvidarlos no quiero.

También soy rubia,
sincera, alegre,
risueña y gracias a Dios,
no pretendo ser perfecta.

Qué bello sería,
si algún día lo fuera,
pero no es posible,
y en realidad, quién querría??
Soy tartamuda, y siempre lo seré.

También soy inteligente,
Soy bella por dentro,
Y bella por fuera,
¿Qué más pedirle a la vida?
¿Quiero que me haga perfecta?

Hablo así, lo digo,
No soy extranjera,
Soy tartamuda, me atranco,
no te confundas, no creas...

jueves, octubre 09, 2008

HISTORIA DE UN CHICO


Había una vez un chico. Este chico no era feliz, tenía problemas para hablar fluidamente, era malo en deportes y tan sólo mediocre en los estudios. No era bueno en nada, un perdedor nato.
Durante prácticamente toda su escolaridad sus amables compañeros de clase le recordaban que tenía las cejas anchas, que era pálido como la leche pero sobre todo, y esto era lo más remarcable, que no hablaba bien. Cada nuevo año era un pequeño infierno para él, pues tan sólo cambiaban algunos chicos pero siempre había alguien que le insultase, ¿que más daba que fuese uno u otro?
Los profesores, no hacían nada, no ayudaban. Alguno decía: “Debe defenderse por sí mismo”. Esta idea pesaba sobre el muchacho como una gran losa, si se defendía verbalmente confirmaba precisamente lo que sus compañeros le decían: tartaja. Él se defendía, todos reían; gran impotencia sentía.
Únicamente quedaba la opción de la violencia física como método de defensa, y así lo hizo. Sorprendentemente, en inferioridad de número, obtuvo una victoria espartana, tal era su rabia que le otorgaba una fuerza inhumana para alguien de su edad.
Pero esta pequeña gran victoria se olvidó rápidamente, reanudaron los abusos; la fuerza de hércules no volvió a él, nunca más.
Obviamente un perdedor como él no fue atractivo para las chicas, que se reían de él como sus homólogos varones. Pidió salir a una chica con un papel escrito, no fiándose de su lengua esquiva. Ella lo rechazó, ¿acaso es esto sorprendente? No de un modo escueto y benigno, no le bastó con escribir un simple “No”, en vez de eso escribió furiosamente un ejécito de “noes” sobre el papel y el chico lo sintió mucho.
No tuvo un amor que le diera alegría de vivir, y en secreto maldecía a las parejas felices que veía, poseían lo que él no tenía.
El fuelle que avivaba el fuego de su vida no fueron las chicas, tan crueles como los chicos, habría de ser la literatura. Oh, maravillosos libros que no insultaban ni le señalaban con el dedo, ellos sólo tenían cosas interesantes que contar, y lo enaltecían, por un momento lo convertían en caballero de la edad media, refulgente armadura; en otro era un vampiro, increíblemente seductor e hipnótico.
Eran reconfortantes, le devolvían las ganas de vivir.
Pero aquello no era real, y tratando de exorcizar su desasosiego dibujaba y dibujaba. En el arte pictórico encontraba la vía de escape a sus sentimientos pues nadie escuchaba. El dibujo también demostró ser útil: le evitaba palizas y recriminaciones de los compañeros de clase, por lo que entregaba algunos de sus tesoros a los cerdos.
En secundaria sin embargo los dibujos perdieron tal utilidad, y los chicos se volvieron aún más crueles si cabe. El chico de nuestra historia llegaba a defenderse en ocasiones, lo que le llevaba a ser expulsado de clase junto a su torturador ¡horror! Llegó a desconfiar más que nunca del profesorado que le ponía en el mismo saco que aquella escoria. Así fue perdiendo algunas clases, hasta que llegó un momento que aceptó estoicamente el abuso, daba igual que expulsaran a uno o dos pues los demás estaban felices de continuar la labor del instigador. Y nunca expulsaban a todos.
Él se sentía tremendamente solo, nadie quería ser amigo de un patético tartamudo, menos aún quería una chica ser su novia.
Se hacino dentro de sí para proteger su cordura, para protegerse de ellos.
Mientras tanto dibujaba, ahora además escribía, más incluso que lo primero. Hacía historias truculentas de horror, muerte y monstruos, haciéndolo se liberaba de sus propios demonios interiores.
El arte no fue escape suficiente y llegó un momento en que incluso leer los ejercicios que mandaban los profesores le era dificultoso, se atragantaban las palabras. Leyendo dónde antes no titubeaba, infamia.
Seguía siendo un patoso, las horas de Educación física eran las peores donde se convertía en bufón de todos, el profesor pensaba que era retrasado; su coordinación era realmente mala.
Retrasado o no, obtuvo el graduado escolar, algo que dudaba conseguir. Lo consiguió pese a haber suspendido matemáticas al final (los números eran el gran misterio); fue considerado “apto” para promocionar y promocionó.
En bachillerato no había matones, casi todos los compañeros eran chicas: buenas estudiantes, con novios, amigas entre sí...todo de lo que él estaba falto.
Pasó con gran dificultad a segundo hizo algún amigo incluso. Esta vez no hubo más que algún incidente molesto aislado, no abusos reiterados. Paz grande, descanso al fin.
A pesar de todo, estaba roto. Trató de enrolarse en el teatro pero por su tartamudez le rebajaban a papeles cada vez menos importantes, captó la idea y lo dejó.
Ni siquiera se atrevió a leer uno de sus relatos ante unos pocos chicos y un jurado, cuando ganó un concurso literario del instituto.
Bachillerato resultaba muy difícil, y agobiado terminó abandonando.
Ahora intenta de nuevo sacárselo en una modalidad diferente, el chico convertido ya en adulto joven sigue encontrándose terriblemente solo. Y en su soledad, se pregunta si alguna vez logrará un triunfo notorio, si no sobresalir en un talento llegar a ser especial para alguien, ¿quizás tener un poco de amor?
Epílogo
Hace dos años que escribí esto, para mi sorpresa he llegado a la universidad; a pesar de la desmotivación, de la desidia, que llegué a expirementar durante, practicamente, toda mi vida académica.
Respecto al amor...no me he comido muchas roscas para la edad que tengo, para qué engañarnos. Y en estos dos años no me he convertido en Casanova, aunque algún "rollo", por breves que éstos hayan sido, he llegado a tener, ya he descubierto que ni soy un apestado ni un leproso, lo cual para mí ha significado mucho.
Es curioso pero creo que debido a la tartamudez llegué a la conclusión de que como no podía llegar al nivel a los no tartamudos en fluidez debía de hablar de forma más culta, correcta, educada... como una forma de compensar. En este día puedo decir que seguramente nunca llegue a dejar de ser tartamudo pero no puedo negar que he mejorado mucho en mi fluidez verbal (con un horroroso esfuerzo y desmoralizantes retrocesos). Y que, me atrevo a decirlo: hablo mejor que muchos no tartamudos.
Un fuerte abrazo para todos los lectores del blog "Justicia social para la tartamudez".
Texto enviado por Daniel, si me quieres enviar alguna historia personal recuerda, justiciasocialtartamudez@yahoo.es

lunes, junio 09, 2008

Complicada Vida

Desde pequeñita fui consciente , los niños pequeños nos damos cuenta cuando las cosas no van bien, por lo menos en mi caso ,enseguida me preocupe y asusté .Mi hermana era mi enemiga me hacía la vida imposible , además hablaba rápido ,claro y super elocuente, yo intentaba imitarla y por ende me acomplejaba más y perdía mi personalidad. De sus putaditas no podía hablar con mis padres porque como no podía expresarme como quería , tartamudeaba, prefería callar y tragar acrecentando mi rencor. A medida que cumplía años rezaba para no ser tartamuda, he vivido mi tartamudez como algo mal visto por la sociedad, te ponen caras raras cuando hablas , se ríen, gente que se hace la tolerante pero luego no cuenta contigo, no te llama etc… Desde pequeña lidié con la soledad de la tartamudez , no sabía a quién acudir a quién contárselo , solo callar y fingir ser fluida para contentar a mis padres pues les molestaba si tartamudeaba. Yo tenía mis miedos como comprar la prensa, saludar a mi primo de Italia cada vez que venía en verano, por temor a soportar comparaciones,etc…A medida que crecía mi tartamudez anulaba mi personalidad y no se desarrollaba .Mi padre para protegerme decía que tartamudeaba poco,claro,porque yo me esforzaba en no hablar o hablar lo imprescindible para que nadie me descubriese y no molestar , que ironía que no me descubriesen si todo el mundo tarde o temprano se enteraba .Mi objetivo era sobrevivir en medio de la discriminación. Paralelamente me fui creando otra personalidad para defenderme, me cree una careta ante los demás ,era pasota , estrafalaria, daba incluso miedo , necesitaba protegerme y demostrar que no me dolían los embates de la vida, me encontraba sin personalidad y ocultando mis sentimientos , tenía un problema y rodé de psicólogo en psicólogo, de psiquiatra en psiquiatra , que solo me medicaban por depresión y más tarde el calvario de logopeda en logopeda. Todo esto solo servía para mantenerme ,sobrevivir, resistir el día a día pero resultados eficaces es decir tener una vida saludable y normal lo veía imposible .En el pasado a la gente que tartamudea como yo , la ignoraba porque no debían descubrir que tartamudeaba y escuchar un tartamudo me hacía recordar lo que me pasaba a mi. No podía hablar con nadie de mis miedos y temores vivía en un caos permanente, ocultando, fingiendo ser alguien que no era , y a medida que pasaban las estaciones se me hacía mas difícil e insoportable , no podía desarrollar mi personalidad auto limitándome, cerrándome yo misma PUERTAS, era mi propia enemiga. La ignorancia de la gente no tiene limites, me han llegado incluso a preguntar si yo pensaba en “tartamudo”. Una de mis máximas preocupaciones que me preocupaba y preocupa es como combatir en la vida, a quién abrirme , cuando hacer frente a un comentario o cuando responder. Yo si me pinchan salto ,no logro adaptarme a lo que me dice la psicóloga que tengo que tragar .Antes ni se me ocurría salir del armario , gracias a la Fundación he conocido a gente con mis mismos problemas , me siento más arropada, más segura e incluso he estabilizado mi vida ya que antes iba a la deriva , no sabía que posibilidades tenía y como conseguir una vida normal y corriente.En los momentos críticos cuando te sientes sola , porque no encuentras el amor , trabajo o buenos amigos , el problema se te hace cuesta arriba, insoportable y acaba por hundirte en la depresión. El miedo, la falta de soluciones y de motivación es tan estigmatizada por una sociedad poco comprensiva ,solidaria y sensibilizada . La sociedad me ha demostrado que tengas el problema que tengas si no llevas la vida con dignidad es decir mostrar que puedes normalizar tu vida, te pisan destruyen o te hacen de lado, solo mostrando fortaleza ante la vida ,te respetaran pero es duro cuando no sabes a quién confiarte por si se van a burlar de ti o no,¿ como vas a integrarte en una sociedad si parte de ella te puede clavar una puñalada a todos los niveles?, ¿como vamos a normalizar nuestras vidas si los que están a nuestro alrededor nos ponen la zancadilla? esto sería entrar en un análisis profundo del funcionamiento de una sociedad enferma , sin valores ni principios. No queda otra que dignifiquemos nuestra vida por duro que nos resulte. Este texto me lo han enviado por mail Esperanza,gracias , si alguien desea enviarme algún texto en referencia a como ha vivido o vive la tartamudez , no lo dudéis justiciasocialtartamudez@yahoo.es